Solo para mayores de 18 años: los límites de depósito, pérdida y tiempo, la autoexclusión y el periodo de reflexión están en cada cuenta.
En un minuto sabrás a quién llamar y dónde se gestiona tu autoexclusión.
Aquí ves qué hace cada herramienta y en qué momento te conviene activarla.
Se resuelve la duda de si subir un límite es tan fácil como bajarlo.
Al principio cuesta verlo, pero las señales llegan antes que el problema. Reconocerlas a tiempo te deja margen para actuar: fijar un límite o tomar un descanso es el primer paso, y siempre se da antes de jugar, no después.
Si reconoces alguna de estas situaciones, no hace falta alarma: sí conviene hacer una pausa.
Aquí tienes a quién llamar en España si jugar dejó de ser un rato de ocio.
Recuperar el control unos días. Es una pausa que se activa desde tu propio perfil para dejar de jugar unas horas o unos días, sin cerrar nada. Mientras dura, la cuenta sigue existiendo pero el juego queda en espera: es la vía cuando solo quieres frenar un rato.
¿Cuánto tiempo necesitas parar de verdad? Sirve para cortar el acceso durante meses cuando una pausa corta no basta. Se activa en el perfil y no admite vuelta atrás antes de tiempo: hasta que termine el periodo, la cuenta no te deja jugar, y conviene pedirla en un momento de calma.
Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego. El RGIAJ, gestionado por la Dirección General de Ordenación del Juego, no tiene fecha de fin: la baja puede pedirse a partir de los 6 meses desde el alta. Te inscribes en la sede electrónica con certificado, desde la app DNIe autoprohibidos o con el formulario en oficinas de registro, consulados y comisarías. ordenacionjuego.es
Resuelve de una vez el cierre de cuenta, la edad, la exclusión y la ayuda a un familiar.
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